La Terraza del Gran Hotel
Terraza piscina del Arrecife Gran Hotel. Con vistas a la marina arrecifeña y la playa de El Reducto. Horario: Abierto todos los días. De domingo a miércoles entre las 11:00 y las 01:00; jueves, viernes y sábados, de 11:00 a 03:00 horas. Está permitido fumar en la terraza exterior. Ubicación: 2ª planta del Arrecife Gran Hotel. Parque Islas Canarias, s/n. Información: 928 800 000.
La Terraza del Gran Hotel. Tiene varias, pero ésta es diferente. En la segunda planta. Junto al spa de este emblemático edificio de Arrecife. Una cristalera semicircular inmensa con arcos de madera a juego con el exterior del hotel. El montante, abierto al cielo lanzaroteño, nos resguarda del alisio que sopla permanentemente del norte. Hacia el sur, con la marina de Arrecife y la playa de El Reducto en el horizonte, los ventanales se abren al mar en conexión con un pasillo repleto de hamacas. El lugar, pues, goza de una inmejorable panorámica hacia lo mejor de la capital lanzaroteña.
No es lugar elitista, pero sí selecto. Se aprecia en su piscina y todo el parqué de madera que sirve de suelo. Se nota en el chill out, suavísimo, que acompaña la conversación. Se paladea en su distinguida carta de cocktails y en su ambicioso programa de gin tonics. Citadela, Hendrick´s, G´Vine, London Gin…Cada una con su guarnición y aroma respectivos. Los combinados de toda la vida se cobran a seis euros. El gin de Hendrick´s a 9,5, el de Citadela a 10 y el G´Vine a 14 euros.
La caña de Cruz Campo, muy bien tirada por cierto, a 2,5. La jarra a 3,5. El bar sirve cervezas nacionales y de importación a 2 y 3 euros respectivamente. Nos extraña la poca variedad de cafés y tés. Ahora mismo se confecciona la carta de picoteo, que se sustentará en ibéricos, tortillas y unas pocas ensaladas.
Hay un rincón vip en la terraza. Compuesto por dos haimas bien robustas y hamacas diversas. Es un apartado que podrá reservarse para grupos o parejas. El mobiliario mantiene una óptima calidad y resalta por su confort. Destacamos nuevamente el hilo musical. Suave chill out, mezclas de temas de los 80 o 90, pero al volumen preciso que permita la conversación. Si de día el escenario alumbra, personas de nuestras confianza nos garantizan que por la noche deslumbra. Habrá que comprobarlo en breve.








