Piedras calientes
Las piedras volcánicas son rocas oscuras y densas, ricas en hierro y con mayor capacidad de retención del calor. Su aplicación sobre la piel incrementa la dilatación de los vasos sanguíneos y linfáticos, que consecuentemente provocan en el receptor una sensación de relajación y bienestar. En Lanzarote las salas de hidroterapia han incorporado este beneficioso tratamiento para el cuerpo y el alma.







