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De Tapas

La Cantina (Teguise)

Casona tradicional de La Villa que acoge una oferta gastronómica sencilla y diversa con muy buena relación calidad-precio. Se aprecia en los montaditos un mimo especial, que le ha valido a su cocina alzarse con el reconocimiento del público en la reciente ruta de tapas organizada por el Ayuntamiento de Teguise en las Navidades de 2008.

Casa Juan Ramón -Los Lechoncitos- (Conil)

Escondido en el pueblo de Conil (Tías) se encuentra Casa Juan Ramón. Un coqueto sitio de tapas variadas asentado en un pequeño almacén típico de las construcciones lanzaroteñas y en una acogedora terraza. La carta es variada en tapas y raciones. Las vueltas de solomillo y la carne de cochino son unos fijos en la variable carta de Casa Juan Ramón, aunque, puestos a tomar carne, le sugerimos la ración de conejo frito que está muy lograda.

Hespérides (Teguise)

Hespérides constituye una de las opciones más originales del campo gastronómico lanzaroteño. Un agradable patio canario central y unas señeras habitaciones se han convertido en un dinámico restaurante bioecológico. Cocina original con productos bio. En la acogedora Casa León de Teguise. Una apuesta arriesgada pero exitosa de Marciano Perdomo.

Don Jamón (Puerto del Carmen)

La tasca Don Jamón es de los pocos sitios especializados de pinchos y tapas en Puerto del Carmen. Basa su apuesta principal en ibéricos, embutidos y quesos de las siete islas, montaditos, más de 30 tapas diferentes y una suculenta y sorprendente carta de vinos.

La Repikada (Costa Teguise)

Pinchos y tapeo heterogéneo a muy buen precio. Ésta resulta la fórmula que ha calado entre residentes y visitantes del núcleo turístico de Costa Teguise. Los montaditos nos sirven de aperitivo acompañados de una caña o una copa de tinto. El menú gastronómico de Kerman se extiende a un completo paquete de platos sencillos. Hasta por 40 diferentes podemos decantarnos.

Museo del Vino (Arrecife)

Una atmósfera rústica muy agradable donde conversar con pinchos y caldos variados. La cocina de tapas de Museo del Vino no sorprende, aunque trabaja con corrección y agilidad. Unos sencillos pinchos de croquetas, ensaladilla o cangrejo nos pueden servir de aperitivo junto a algún ibérico o queso de primera calidad.