La diferencia triunfa
Llevo ya bastantes años viendo caras largas en mis paisanos cada vez que ofrezco un vino tinto conejero, por lo cual espero que de una vez por todas entendamos que nuestros vinos, para ser buenos, no tienen que parecerse a un Rioja o a un Ribera, sino, simplemente, han de ser y saber a lo que son.





