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Playas y calas

Papagayo (Playa Blanca)

Papagayo es la pieza de costa más apetecible de Lanzarote. Rodeado de la violencia rústica del Monumento Natural de Los Ajaches, sus zonas de playa están separadas por diferentes peñones de muy baja altitud. En medio de estas playas se esconden algunos recovecos, pequeñísimas calas, que le confieren al bañista una mayor tranquilidad y privacidad.

Famara (Caleta de Famara)

Seis kilómetros de majestuosa playa. Cobijada por el risco montañoso que acoge el punto más alto de la isla, Peñas del Chache (670 metros), Famara es una de las estampas paisajísticas más impactantes de la isla. Desde su carretera de acceso se contempla el paraíso que vamos a disfrutar. La playa mira a su risco y a las islas de La Graciosa, Alegranza, Montaña Clara y Roque del Oeste (islotes del Archipiélago Chinijo).

La Arena (Playa Quemada)

La Arena se nutre de las magníficas condiciones de la costa sureste de Lanzarote, cobijada de sus fuertes vientos imperantes y casi siempre despejada. Desde lo alto la figura de La Arena resulta majestuosa. El marco es de postal gracias a la poderosa estampa negra de su jable fundiéndose con sus aguas de suave azul. La quietud del mar y las altas temperaturas que azotan esta franja marítima invitan al baño continuo. El silencio penetrante se rompe con el arrullo del mar posándose en la orilla. Algunas gaviotas sobrevuelan la playa en aparente actitud misericorde con la soledad de los pocos bañistas. Si las gaviotas supieran de los efectos beneficiosos de encontrarte rodeado de la mágica aridez de La Arena.

Charco del Palo (Mala)

Hay tres calas en Charco del Palo. Dos piscinas naturales, en cada uno de los extremos de la urbanización, muy bien organizadas espacialmente con rincones de piedra natural. La configuración orográfica de la zona permite la renovación constante de las aguas de estas piscinas. Además, frente al intenso oleaje en su exterior, el baño resulta plácido. Entre una y otra hay un peñasco de dimensiones considerables que hace de muellito. Charco del Palo es una de las pocas zonas nudistas de Lanzarote.

Barranco del Quíquere (Puerto del Carmen)

Localizado a unos tres kilómetros al sur de Puerto del Carmen, su prolongada costa rocosa y la excelencia de su clima hacen de esta franja de litoral un lugar de ensueño. El acceso a su principal cala se realiza por un seguro espacio escalonado. Desde su cúspide la postal invita a bajar rápidamente: decenas de bañistas tomando el sol como Dios los trajo al mundo que parecen lagartijas recostadas a la piedra natural.

Bañadero de Guatiza (Guatiza)

Una pequeñísima cala de unos 50 metros. Se caracteriza por sus apacibles aguas, resguardadas de los fuertes vientos de la zona por unos diques de piedra natural. En uno de sus extremos hay un cuidado solarium de madera, muy cobijado y confortable. El lugar es un enclave muy tranquilo. Alejado del asfalto y de cualquier bullicio resulta una vía de escape relativamente cerca de los puntos turísticos del norte y Arrecife.