Playas y calas

La Cocina (Montaña Amarilla, La Graciosa)

En medio de un entorno rústico y aislado, rodeado de jable y vegetación, emerge la figura de Montaña Amarilla (172 metros). Este pequeño monte resulta impactante por su gran belleza paisajística, sus endiabladas y variadas formas geológicas y su colosal mezcolanza multicolor. El amarillo sobresale, pero los tonos rojizos y marrón y las poblaciones vegetales que salpican su estructura, le confieren un aura mágica. En su falda aparece esta coquetísima cala, de apenas 50 metros de extensión, con un finísimo jable y unas inmejorables aguas, azul turquesa y verde, que invitan al baño instantáneo.

Barranco del Quíquere (Puerto del Carmen)

Localizado a unos tres kilómetros al sur de Puerto del Carmen, su prolongada costa rocosa y la excelencia de su clima hacen de esta franja de litoral un lugar de ensueño. El acceso a su principal cala se realiza por un seguro espacio escalonado. Desde su cúspide la postal invita a bajar rápidamente: decenas de bañistas tomando el sol como Dios los trajo al mundo que parecen lagartijas recostadas a la piedra natural.

Calitas de La Peñita (Puerto del Carmen)

Se trata de las playas más tranquilas de La Tiñosa, cuando a unos pocos pasos todo es bullicio. Su rocosa geografía divide esta porción de costa en diferentes calas de playa. La arena es dorada, de alta calidad, y el agua brilla de lo limpia y apetecible que está. El viento, tan fiel a Lanzarote, no se nota tanto en Puerto del Carmen y menos en este concreto espacio de sol y jable. Las calas miran al sur donde emerge, imponente, el Monumento Natural de Los Ajaches y se percibe nítidamente la isla vecina de Fuerteventura y la isla de Lobos.

Los Caletones (Órzola)

En la entrada del pueblo norteño de Órzola se encuentra este conjunto de calas conocido como Los Caletones. Su accidentada orografía proviene de los restos volcánicos del Volcán de la Corona, en el pago vecino de Yé. Su benigna climatología, en días de poco viento, hace de Los Caletones una apacible zona de baño.

Francesa (La Graciosa)

Francesa es la playa más apetecible de la costa sur de La Graciosa. Rodeada de un bello paraje rústico y completamente aislada, su jable y espectaculares aguas son de una calidad sobresaliente. Sus 435 metros de extensión se dividen en dos franjas de playa por un bajísimo dique de piedra natural. Un rasgo característico de esta cala procede de su absoluta tranquilidad. El atronador silencio se ve suspendido por la brisa marinera del río que separa Lanzarote de La Graciosa y las siempre fieles gaviotas que sobrevuelan libres por el cielo inmenso con vistas al risco de Famara.

Las Conchas (La Graciosa)

Al norte de La Graciosa, principal isla del Archipiélago Chinijo a un kilómetro al noroeste de Lanzarote, aparece de la nada la paradisíaca playa de Las Conchas. Este margen de costa mira a las islas vecinas y deshabitadas de Montaña Clara y Alegranza. El espectáculo paisajístico es de una poderosa envergadura. Sus 600 metros de extensión y una anchura media bastante desahogada gruesa permiten al bañista perderse en medio de este rincón natural.