Restaurantes

Puerto Bahía (Puerto del Carmen)

Es uno de los restaurantes con mejor panorámica paisajística de la isla. Encontramos una carta con sabores propios de la cocina internacional, aunque resalta un mimo especial a la cultura gastronómica y vitivinícola local. Hay que decir también que no se trata de una cocina refinada. Se caracteriza por la contundencia de sus productos, de buena calidad, preparados de manera sencilla con muy buena relación calidad precio.

Chef Nizar (Arrecife)

Apostar por Chef Nizar conlleva la obligación de degustar los entrantes tradicionales libaneses. El humus (crema de garbanzos con sésamo) o el mutabal (crema de berenjenas ahumadas con sésamo) saben a gloria acompañadas de pan tradicional libanés. Combina en su carta estos manjares con una variada oferta de la cocina internacional. La especialidad de la casa es el cordero: El relleno con arroz y piñones al estilo oriental, el curioso cuchifrito, la paletilla, las chuletillas o la media pierna de esta pieza.

Ikarus (Teguise)

Una bella casona tradicional de Teguise, decorada de forma muy coqueta y rodeada de un apacible y romántico clima. Su carta no es muy extensa, sobre todo en los entrantes, pero le saca un notable partido al tratamiento de las carnes. Otro punto de distinción procede de su variado trabajo repostero. Sorprende de Ikarus su excelente relación calidad-precio.

Aromas Yaiza (Playa Blanca)

Cocina internacional a muy buen precio. Un acierto de Aromas Yaiza, novedoso en el panorama de la restauración lanzaroteña, proviene de su propuesta de menús. Una selección variada de entrantes, carnes, pescados y postres, entre seis y ocho platos.

Lilium

La apuesta gastronómica de Lilium Gastropub se despliega en los entrantes, que aprovecha los productos tradicionales lanzaroteños. La oferta de carnes en los platos principales resulta variada. Solomillos, entrañas, entrecot y chuletón de ternera, pato y algo de pollo. Comandado por Orlando Ortega, el restaurante acaba de mudarse de Tías a Arrecife.

Villa Toledo (Costa Teguise)

La antigua casona, que data de 1963, adaptada como terraza y restaurante mira a playa Bastián y a la costa norte del núcleo turístico. Precisamente su reservado interior, en la planta baja, es el lugar ideal para degustar sus guisos. Una cocina sencilla y tradicional, con productos frescos de primera calidad, garantizan una velada espléndida. La carta es amplísima. Tanto en aperitivos y entrantes como en los platos principales.