Restaurantes

La Tegala (Mácher)

La Tegala es uno de los nuevos restaurantes lanzaroteños que ha elevado el nivel de exigencia en la restauración insular. Estratégicamente situado en la carretera de Mácher, sus vistas son espectaculares sobre la costa sur de Lanzarote, Isla de Lobos y las dunas de Corralejo de la vecina isla de Fuerteventura. La lista de entrantes y sugerencias de la casa resulta variada logrando una elaboración original.

La Puntilla (Arrecife)

La Puntilla se encuentra en un lugar privilegiado de la capital de Lanzarote, el Charco de San Ginés. La visión de este singular espacio arrecifeño desde el restaurante, de día o de noche, resulta uno de sus atractivos. Pero cuando el tiempo acompaña, la terraza es el marco idóneo para degustar los platos de uno de los mejores restaurantes de Arrecife.

Casa Brígida (Playa Blanca)

Localizado en una envidiable franja del puerto deportivo Marina Rubicón, Casa Brígida responde a las expectativas de quienes buscan dónde comer un buen pescado en este núcleo turístico. La cocina de Casa Brígida sorprende por su gama variada de entrantes, pescados, arroces y carnes.

Arena (Puerto del Carmen)

La exitosa trayectoria del chef lanzaroteño Luis León tiene continuidad, después de casi dos años en Lagomar, en este enclave encantador de Villas Alondra. Localizado en un recóndito espacio de la misma, Arena se abre a una sugerente terraza con piscina, muy asocada y confortable. El salón interior, aunque no muy holgado, destaca por su atmósfera encantadora. Muy buena cocina internacional con excelente relación calidad-precio.

El Risco (Caleta de Famara)

Era necesario un lugar gastronómico de cierta solvencia en La Caleta de Famara. El espacio aprovecha su estratégica localización. Un enorme ventanal nos regala la robusta estampa del risco y la playa de Famara. Cocina canaria con toques modernos. El Risco cumple la expectativa.

Casa Torano (El Golfo)

La avenida de El Golfo es un reguero de restaurantes en primera línea de mar. El lugar, ante todo, es un enclave muy acogedor. Cuesta abandonarlo durante la sobremesa debido a las fascinantes puestas de sol que se forman en su horizonte. La cocina de Torano no se complica la vida. Sin florituras, los platos se presentan con extremada sencillez. Son los productos frescos del mar los grandes protagonistas.