PublicidadPublicidadPublicidadPublicidad

Senderismo

Costa Teguise-Los Cocoteros-Charco del Palo

Un sendero compatible con el baño en el mar. Los ocho y diez kilómetros que separan Costa Teguise de Los Cocoteros y Charco del Palo respectivamente sorprenden por la cantidad de calas aptas para el baño y la pesca tranquilo. El camino es muy sencillo y revela otros encantos, como la contemplación de una amplia zona de piedra volcánica junto al mar, las Salinas de Tío Alberto, en Los Cocoteros, o el curiosísimo pueblo nudista de Charco del Palo, en la costa del pueblo de Mala, al norte de Lanzarote.

Yé-Volcán de la Corona

El Volcán de la Corona (Yé) es uno de los puntos más enigmáticos del norte de Lanzarote. Su rodeo y ascenso y bajada constituyen una jornada diferente. Desde su cúspide se contemplan imágenes espectaculares, como la inmensa plantación de viña de la zona, la salpicada costa de Arrieta y Punta Mujeres y el malpaís que inunda la costa noreste en dirección a Jameos del Agua y Órzola. Debemos apurar la atención si procedemos a introducirnos en el interior del volcán, pero el camino en su conjunto es muy seguro, abordable para toda la familia.

Femés-Playa Quemada

La ruta Femés-Playa Quemada atraviesa el Monumento Natural de Los Ajaches. El sendero sorprende por las variadas estampas que se encuentran durante su tránsito: los rocosos Ajaches y las espectaculares calas y playas de Playa Quemada. Muy curiosa resulta la visita al minijardín de Cactus, a unos kilómetros al sur de Playa Quemada, construido desde principios de los noventa del siglo pasado por una pareja de arrecifeños. Se trata de un coqueto rincón en forma de cueva, adornado con cosas del mundo de la mar y rodeado de un amplio vergel de vegetación en medio del seco trayecto. Ideal para combinar el verano, el deporte en la naturaleza con el baño en la playa.

Tiagua-Caleta de Famara (Ruta del jable)

De apariencia desértica, el camino hacia Soo y Caleta de Famara nos mete de lleno en la ruta del jable de origen marino, que ha ocupado buena parte de la superficie de la isla. Aunque pueda parecer una paradoja, el árido escenario fue terreno de siembras de cereales, trigo y centeno, plantación de huertas de tomates, melones, sandías, batatas y calabazas.

Los Charcones-Las Salinas de Janubio

La amenazante costa suroeste de Lanzarote esconde unos rincones bellísimos donde el mar y la lava volcánica se baten en duelo configurándose unas espectaculares estampas. Desde Pechiguera en Playa Blanca hasta Salinas de Janubio se suceden también los charcones y las piscinas naturales que en algunos casos, donde el mar lo permite, resultan unas sensacionales zonas de baño, alejadas de la saturación de las playas de Lanzarote. La conclusión en Salinas de Janubio es la puntilla de un pateo diferente de la red de senderos de la isla.

Caleta del Sebo-Montaña Amarilla-Caleta del Sebo (La Graciosa)

El tránsito por la franja suroeste de la isla resulta un paseo tranquilo. Supone la contemplación de numerosos paisajes, donde el mar y la tierra se unen ofreciendo caprichosas y variadas formas. Como las playas de El Salado y Los Franceses o la majestuosa cala de La Cocina debajo de Montaña Amarilla. La segunda parte de este sendero otorga al caminante espectaculares panorámicas como la de contemplar los vecinos islotes, al norte de La Graciosa, de Montaña Clara, roque del Oeste y Alegranza.