Casa Dominique (San Juan)
Tres estancias diferenciadas con vistas al mar, Archipiélago Chinijo y Famara.TARIFAS: Habitación para dos personas con desayuno, una noche, 120 euros, dos noches o fin de semana, 200 euros, a partir de tres noches, 95 euros por día. Habitación para una persona con desayuno, una noche, 95 euros, dos noches o fin de semana, 170 euros, a partir de tres noches, 75 euros por día.
INFORMACIÓN Y RESERVA: Http://casadominique.com/espaces.php; reservation@casadominique.com; 928 173 268PLANO DE SITUACIÓN:
Casa Dominique se encuentra a unos pocos minutos de Caleta de Famara y la playa de San Juan. Se compone de tres pequeñas pero coquetas villas turísticas, equipadas con lo mínimo e imprescindible para disfrutar del principal activo de lo que la rodea: la inmensidad de la estampa del Archipiélago Chinijo, con vistas a las islas de La Graciosa, Alegranza y Montaña Clara, la gigante playa y el respetuoso risco de Famara. Todas las estancias cuentan con un jardín provisto de cómodas hamacas para la lectura, tomar el sol o la mera relajación. Las habitaciones son silenciosas, muy confortables, con un diminuto salón y todas miran al mar desde una amplia cristalera. En su interior se oye un silencio profundo que se rompe por momentos con el parsimonioso romper de las olas.

La instalación ofrece una amplia piscina con vistas al mar y a la naturaleza que rodea Casa Dominique, además de contar con acceso directo al mar en una pequeña cala de rocas pegada a la estancia. Por otro lado, tenemos a pocos minutos de camino la playa de San Juan y a cinco minutos en coche la inmensa playa de Famara donde podemos combinar el baño con el paseo.

Casa Dominique, regentado por una pareja de nacionalidad francesa, oferta el desayuno en una habitación común acristalada en su conjunto, que de por sí es una delicia mantenerse en ella. El único pero de las villas es que no cuenta con servicio de conexión al exterior mediante Internet, aunque la casa ha iniciado los trámites para equiparse de Wifi. Ideal para parejas, el paso por estas estancias garantiza la reposición de las pilas, la relajación y contemplación de un marco incomparable, así como la placidez de mantener ese contacto tan directo con la naturaleza.






