Museo de Cetáceos de Canarias (Puerto Calero)
LOCALIZACIÓN: Edificio Antiguo Varadero, Planta 1ª-Local 11, Urbanización Puerto Calero, Yaiza, Lanzarote. HORARIO: De martes a sábados, de 10:00 a 18:00 horas.
TARIFAS: 5 euros para residentes y 11 para visitantes; gratis para niños menores de 7 años; 3 euros para niños residentes entre 7 y 16 años y 5 para niños visitantes del mismo segmento de edad, estudiantes acreditados menores de 25 años y usuarios del carné joven.
INFORMACIÓN Y RESERVA PARA VISITAS DE GRUPOS: 928 849 560 y 849 562.
PLANO DE SITUACIÓN:
“Oiga, por favor, ¿los bichos ésos de dónde son?” –le preguntas a la guía, pensando que proceden del Caribe, en una interrupción de la visión audiovisual que te proponen como introducción al Museo de Cetáceos. – “Son de aquí, de los fondos marinos canarios”, te responde amablemente. “¡Vaya por Dios!”, exclamas interiormente, quejándote amargamente de la pronunciada ignorancia en la que vivías en este terreno. Como al recién operado que le retiran la venda de los ojos: Luz. Luz, mucha luz, la ciudad de las luces marítima puesta en pie desde 2005 en el edificio del antiguo varadero de Puerto Calero por la Sociedad para el Estudio de los Cetáceos en el Archipiélago Canario (SECAC) y la sociedad promotora del puerto deportivo.

La señorita vuelve a apagar la luz de la coqueta sala de proyecciones y retornas al mágico mundo de los zifios, las especies pesqueras, la variada flora marítima canaria, los mantos de medusas, los viajes organizados de miles de peces surcando el Atlántico… 15 minutos de introducción cinematográfica que te ponen en situación del lugar en el que estás y te preparan para comprender el resto de las paradas del museo.
La siguiente estación se concentra en una breve y amena explicación didáctica de la organización alrededor del mundo de los cetáceos de Canarias. 29 especies conocidas pueblan las aguas del archipiélago, aunque se sospecha por la comunidad científica que hay más. Te muestran dibujos de los más comunes: el delfín mular, el calderón gris y tropical y el cachalote; los fetos de cachalotes y los dientes o barbas, según el tipo de cetáceo, que poseen. Materiales obtenidos principalmente de la labor científica de Vidal Martín, presidente de la SECAC, principal promotor de la entidad cultural y premio César Manrique de Canarias 2007.

Con estos ingredientes, el visitante se encontrará en sintonía con lo que le aguarda, el museo en sí. El itinerario se concentra principalmente en digerir la evolución de los cetáceos, en concretas explicaciones de su anatomía, apoyadas por la visualización de los esqueletos suspendidos en el aire y de bellísimas fotografías tomadas en los fondos marítimos canarios. El sonido del mar como hilo musical, acompañado de los míticos chirridos de los delfines, otorgan un mayor realismo a la estancia interior en el museo. No se olvida la organización de concienciar al consumidor de los daños irreversibles al cetáceo de la mano del hombre. Bolsas de plástico, los cabos y cordajes pesqueros hallados en su interior pueden llevar a una prematura muerte del desafortunado delfín que lo encuentre en su andar.
No siempre se cumple el dicho, “bueno y breve, dos veces bueno”. Al Museo de Cetáceos le falta espacio, aunque el disponible se ha ocupado inteligentemente, a nuestro entender. Iniciativas culturales y científicas de este orden no abundan en Lanzarote que, además, constituyen una oferta cualificada de ocio turístico. Ideal para el ocio familiar, principalmente para los niños, y de visita obligatoria de cada ciudadano de la isla con un mínimo de curiosidad de lo que esconde el fondo atlántico que nos baña.
Para antes y después: El vecino Galería de Arte Puerto de Calero resulta otra cita cultural de interés. Puerto Calero es un puerto deportivo con una extensa oferta gastronómica.






