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Senderismo

Guinate-Gallo-Máguez

Como acostumbra el norte lanzaroteño, es éste un sendero lleno de sorprendentes contrastes. Las postales procedentes del tránsito por este paraje protagonizan el día. Tropezaremos con la isla de La Graciosa y el perfil de Montaña Clara en el horizonte, el barranco de Guinate salpicado de parras y palmeras y el caprichoso nacimiento de las flores rosadas de veroles conforman el resto del cuadro.

Nueva entrada en Senderismo: Ortiz-Tinguatón

Un recorrido espectacular en pleno parque natural de Los Volcanes. La lava solidificada con el paso de los siglos resulta la estampa más singular del sendero. En medio de esta estampa se aprecia la mano del hombre con la singular obra arquitectónica que cobija la agricultura insular.

Tiagua-Caleta de Famara (Ruta del jable)

De apariencia desértica, el camino hacia Soo y Caleta de Famara nos mete de lleno en la ruta del jable de origen marino, que ha ocupado buena parte de la superficie de la isla. Aunque pueda parecer una paradoja, el árido escenario fue terreno de siembras de cereales, trigo y centeno, plantación de huertas de tomates, melones, sandías, batatas y calabazas.

Teguise-Famara

Sencillo paseo de Teguise a Famara por el Barranco del Ahorcado. Durante las dos horas aproximadas de sendero se atisban las espectaculares vistas del Risco de Famara y las islas del Archipiélago Chinijo: La Graciosa, Montaña Clara y Alegranza, al norte de Lanzarote. Resulta muy vistoso también el inmenso corredor de jable natural que entra por Caleta de Famara y que atraviesa la isla de oeste a este hasta Guacimeta, en Playa Honda. Ideal para una jornada de ocio contemplativo de toda la familia que puede concluir con un buen baño en la enigmática playa de Famara.

Femés-Playa Quemada

La ruta Femés-Playa Quemada atraviesa el Monumento Natural de Los Ajaches. El sendero sorprende por las variadas estampas que se encuentran durante su tránsito: los rocosos Ajaches y las espectaculares calas y playas de Playa Quemada. Muy curiosa resulta la visita al minijardín de Cactus, a unos kilómetros al sur de Playa Quemada, construido desde principios de los noventa del siglo pasado por una pareja de arrecifeños. Se trata de un coqueto rincón en forma de cueva, adornado con cosas del mundo de la mar y rodeado de un amplio vergel de vegetación en medio del seco trayecto. Ideal para combinar el verano, el deporte en la naturaleza con el baño en la playa.

Los Charcones-Las Salinas de Janubio

La amenazante costa suroeste de Lanzarote esconde unos rincones bellísimos donde el mar y la lava volcánica se baten en duelo configurándose unas espectaculares estampas. Desde Pechiguera en Playa Blanca hasta Salinas de Janubio se suceden también los charcones y las piscinas naturales que en algunos casos, donde el mar lo permite, resultan unas sensacionales zonas de baño, alejadas de la saturación de las playas de Lanzarote. La conclusión en Salinas de Janubio es la puntilla de un pateo diferente de la red de senderos de la isla.