El Pozo (Playa Quemada)
- Solitaria y pacífica cala de Playa Quemada, al sureste de Lanzarote.
- Llegada a pie desde Playa Quemada.
- Climatología.- Plano de situación.

Resulta extrañísimo el fenómeno de Playa Quemada. Conforma un enclave privilegiado. Casi siempre despejado, permanentemente asocado y con unas calas espectaculares. Sin embargo, estas playas de callaos y arena negra siempre están solitarias. Tanto en su vecina La Arena como en ésta, El Pozo, en sus preciosos 300 metros de litoral aparecen cuatro almas. Dos turistas entrados en años bajo el acantilado sur y nosotros dos en el norte. En efecto, estas piezas de baño constituyen un bálsamo de tranquilidad y un remedio infalible para quien padezca estrés. En fin, un lujo.
Lo complejo de El Pozo proviene de su acceso. Sólo alcanzable en coche por medio de un 4 por 4, tendremos que hacer senderismo. Dejando el vehículo en el punto más al sur de Playa Quemada, atravesaremos una ruta marcada que nos lleva a las faldas de esta playa. Conviene seguir el itinerario zigzagueante y evitar la aventura de atravesar los caminos (al final, se pierde más tiempo y, lo más importante, perdemos seguridad). Se trata de un sendero en pleno Monumento Natural de Los Ajaches que, en su mayor parte, respeta los caminitos tradicionales utilizado para el pasto de las cabras de Femés. A propósito de estos simpáticos animalitos, en nuestra última visita topamos con dos cabras que nos miraban mosqueadas como diciendo: “¿Ustedes qué hacen aquí, humanos?”.
La media hora de camino se puede aprovechar para contemplar algunas panorámicas realmente embriagadoras. La primera, iniciado el camino, volviendo la vista atrás para observar la coqueta estampa de Playa Quemada: Su vetusto y desordenado urbanismo que paradójicamente le confiere un encanto particular y las embarcaciones varadas en la apacible costa. En medio, con el día despejado, mirando al sur apreciamos la figura de las dunas de Corralejo (en la vecina isla de Fuerteventura) y el siempre enigmático islote de Lobos. Ciertamente, los aventureros y amantes de la naturaleza tienen a mano el complemento ideal del bañazo en El Pozo, con un sendero previo que atraviesa Los Ajaches, Femés-Playa Quemada.

Al alcanzar la playa el baño sabe mejor. El reducido espacio parece inmenso gracias a la gigantesca panorámica del desértico horizonte de mar. Una población de gaviotas nos acompaña. Postradas en la orilla, confían en que la corriente marina les otorgue algún manjar procedente de las cercanas piscifactorías que afean la bahía. Las aguas están limpias y el mar quieto como un plato. La entrada a la marea, según qué zonas, es trabajosa por la presencia de algunos callaos en la orilla. Nada pasa si vamos descalzos, pero para evitar cualquier molestia nos viene de perlas un calzado acuático. El pateo previo y el permanente calor, en ocasiones asfixiante en esta cota del sureste lanzaroteño, obliga a ir equipados de abundante agua de cara a una más que conveniente y continua hidratación.
Para antes o después:
Ideal como opción de baño en plena ruta turística por el sur de Lanzarote y la visita obligada a Timanfaya. Si ésta es su playa, siempre recomendamos combinar su disfrute con un sendero previo entre Femés y Playa Quemada. El baño sabe mejor. Con respecto a la gastronomía, nos parece un sitio excelente Salmarina.






