La cocina (Montaña Amarilla, La Graciosa)
- Pequeñísima cala de 50 metros cobijada de una de las piezas paisajísticas más atrayentes de La Graciosa, Montaña Amarilla.
- Llegada a pie o en bici (a una hora y 25 minutos respectivamente desde Caleta del Sebo).
- Playa tranquila, libertad absoluta con niños.
- Climatología.
- Plano de situación.
En medio de un entorno rústico y aislado, rodeado de jable y vegetación, emerge la figura de Montaña Amarilla (172 metros). Este pequeño monte resulta impactante por su gran belleza paisajística, sus endiabladas y variadas formas geológicas y su colosal mezcolanza multicolor. El amarillo sobresale, pero los tonos rojizos y marrón y las poblaciones vegetales que salpican su estructura, le confieren un aura mágica. En su falda aparece esta coquetísima cala, de apenas 50 metros de extensión, con un finísimo jable y unas inmejorables aguas, azul turquesa y verde, que invitan al baño instantáneo.

La cocina se encuentra cobijada de la fuerte corriente del río que separa la costa noroeste de Lanzarote de la franja sur de La Graciosa. A esta cala se accede a pie o en bicicleta, a una hora y 25 minutos respectivamente desde Caleta del Sebo, capital de esta isla de Archipiélago Chinijo. Es un reducto de tranquilidad y contemplación inigualable en esta isla.

La cocina mira a toda la costa noroeste de Lanzarote. Desde esta envidiable posición, la panorámica resulta majestuosa. El risco de Famara y su playa, tan lejanos, parecen formar parte de un mismo escenario. En días despejados la mirada se adentra por el centro de la isla. Se contempla la ruta del jable entre Tiagua, Soo y Tao. El jable de esta cala es muy limpio. A él llega mucha seba natural de la corriente oceánica. El mar, gracias a su inmejorable aislamiento, siempre está como un plato. Apacible se muestra animándote a que remuevas sus aguas de exquisita calidad.

Su magnífico aislamiento influye en la sensación de calor. Conviene hidratarse constantemente y tomar continuos baños. La cala cuenta con zonas de sombra, justo debajo de la base de la montaña. En el jable hay algunos recovecos de piedra natural, idóneos donde posar la toalla y clavar una buena sombrilla. Las gaviotas y las abundantes colonias de mariposas resultan los únicos acompañantes de este día de sol y playa en medio de este entorno natural. A unos diez minutos de La cocina se encuentra una de las mejores playas de La Graciosa, Francesa, un pelín más fresca que esta cala de Montaña Amarilla.






